El Big Data es sexy

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“¿Y vosotros para qué necesitáis esto?” me preguntaba uno de mis compañeros del programa superior en Big Data que acabo de comenzar. Casi todos pertenecen a bancos y telcos y les parece bastante exótico que haya una cadena de televisión entre ellos. Quizás la clave es esa, que nos sigan viendo como cadenas de televisión cuando somos grupos multimedia en los que el negocio digital es el más mutante. Los ingresos procedentes de la TV tradicional son los que sostienen a estas compañías pero todo el mundo es consciente de que el modelo está cambiando. Y una vez en internet la competencia no se produce solo entre televisiones, hay muchos otros actores en juego. Los comerciales de las teles ya no solo tienen que conseguir que las marcas inviertan en sus productos digitales antes que en los de otra cadena. También compiten con el resto de medios tradicionales (los periódicos y las radios cada vez incluyen más vídeos en sus webs), con nuevos medios nativos digitales que tienen estructuras mucho más pequeñas pero son muy eficaces en el mundo online y con las redes sociales, sobre todo con Facebook y Youtube.

En clase siempre nos ponen el ejemplo de Google como la empresa que mejor usa el big data y así ha logrado esa posición de dominio absoluto entre los buscadores. Facebook se centra mucho más en las personas que en el contenido. Nos conoce mejor que nadie y aprovecha cada dato que le proporcionamos sobre nosotros para dotarlo de valor. Cuando alguien me dice ufano que no ha rellenado prácticamente ningún dato de su biografía en Facebook le suelo decir que si le sirve para sentirse más a gusto, estupendo, pero que aunque no se lo diga Facebook sabe hasta en qué colegio ha estudiado. Como mucho puede que tenga duda entre dos centros y lo demuestra cuando te sugiere que rellenes los datos que faltan y te propone sus opciones.

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Por tu vídeo MA-TO

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Las redes sociales quieren vídeos. Los últimos cambios de Facebook, Twitter e Instagram buscan fomentar la subida de vídeo por encima de cualquier otro formato. Ni enlaces, ni texto, ni imágenes ¿Pero queremos los usuarios consumir tanto vídeo? ¿O nos quieren hacer creer que nos encanta todo en vídeo porque es un formato mucho más atractivo para la publicidad? Claramente prefiero ver un vídeo de La Voz que leer una crónica sobre el programa, pero no sé si quiero un vídeo de un analista político hablando del debate de investidura… creo que prefiero leer su crónica.

Facebook ordena los contenidos que muestra en función del gusto del usuario, pero prima los vídeos por encima del resto de formatos y muy especialmente los vídeos en directo. El alcance que obtiene Facebook Live es tan deseable que medios y usuarios tenemos la tentación de hacer vídeos en directo de cualquier cosa solo para conseguir llegar a más gente. Esto ya le ha ocurrido al New York Times y lo ha reconocido en este texto su Defensora del Lector que afirma que han hecho demasiados vídeos en directo de baja calidad o sin interés. “El mundo ya tiene un exceso de vídeos malos”, dice.

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Snapchat, ese enigmático objeto de deseo

 

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Cuando nos juntamos los que trabajamos en redes sociales lo normal es que primero compartamos nuestros datos de alcance de Facebook y nos entristezcamos o consolemos juntos. Pero después, una vez roto ese primer hielo, hablamos del otro GRAN TEMA: Snapchat. ¿Tienes alguna cuenta? ¿Cómo te va? ¿Qué subes? ¿Cómo mides? ¿Merece la pena?

Los mayores de 25 años no lo entendemos y los menores de 25 tampoco logran explicarnos muy bien por qué mola tanto, más allá de que se ríen mucho cuando nos lo cuentan y nos enseñan su última actualización. Pero lo que es incuestionable es que es una red cada vez más fuerte e influyente y que más nos vale lograr generar contenido interesante para que sus usuarios lo consuman si queremos tener una vía de comunicación con ese público tan deseado, tan anárquico y tan difícil de captar: el adolescente.

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Vivir en Facebook

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“Facebook desaparecerá en tres años” dijo un gurú en julio de 2013. Mucho tienen que cambiar las cosas en tres meses para que la profecía de Karsten Gerloff, presidente de la Fundación de Software Libre de Europa, se haga realidad. No se equivocaba Gerloff al afirmar que el principal problema de la red social iba a ser la privacidad pero no parece haber sido un problema suficientemente importante como para hacerla desaparecer. Ni siquiera para arrebatarle el podio de las redes. Facebook sigue siendo LA red.

Tiene más de 1.000 millones de usuarios activos diarios y sigue creciendo a un ritmo superior al 15%. Pero para seguir vivo no basta con tener usuarios, además hay que ser rentable y Facebook lo es y mucho. Solo durante el último trimestre de 2015 ganó más de 1.500 millones de dólares, más del doble que en el mismo periodo del año anterior. Sigue leyendo

Podcast busca patrocinador

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Twitter nació de una plataforma de podcasts. Se llamaba Odeo y fracasó. Tras el éxito de Blogger sus creadores habían pensado que algo similar pero con audios en lugar de textos podía triunfar. Pero no lo hizo. La irrupción de Apple en el mundo del podcast le dio la puntilla definitiva a una empresa que pese a haber despertado mucha expectación no acababa de arrancar. Ahora, 10 años después, cuando tenemos conexiones mucho mejores y dispositivos mucho más capaces, los podcasts son un formato en auge.

Seguimos fascinados por ‘Serial‘, un podcast adictivo puesto en marcha por una radio pública norteamericana cuyo éxito ya ha analizado Elena Neira en este blog. El caso que trataba, el del joven condenado a cadena perpetua Adnan Syed, sigue vivo y hay incluso un proyecto de serie de televisión sobre él. El equipo de ‘Serial’ además está trabajando en una segunda edición, esta vez sobre la historia de un soldado norteamericano capturado por los talibanes y acusado de desertor una vez liberado.

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Twitter necesitaba un corazón

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“No uso Twitter pero sí Instagram porque en Instagram no te insulta nadie y en Twitter te insultan todo el rato” Esto decía hace unos días una presentadora de televisión por un pasillo. A los periodistas nos cuesta entender que ambas redes sean comparables. A nosotros nos encanta Twitter, es adictivo y lo hemos adoptado rápidamente como una extraordinaria herramienta de trabajo. Pero la mayoría de las celebrities no usan las redes sociales para estar informadas, lo hacen para comunicarse con sus fans. Les gusta compartir lo que hacen y recibir sus mensajes y eso es más fácil en Instagram porque en Twitter hay demasiados ‘haters’.

Un estudio publicado por el Business Insider concluye que el 88% de los trolls está en Twitter. La razón principal es el anonimato. Es más habitual no identificarse en Twitter que en Facebook o Instagram. Pero también tiene que ver con que en Twitter no se habla solo de aperitivos y playas. Se comenta mucho de política, de religión, de fútbol… en definitiva, de asuntos sobre los que hay muy poca tolerancia al diferente. Precisamente uno de los valores de Twitter es la libertad de expresión. Su relevancia en la denuncia de injusticias es indiscutible y eso ha sido posible gracias a esa libertad. Pero bajo ese paraguas de la libertad de expresión también se refugian agresores de toda calaña. El CEO saliente de Twitter, Dick Costolo, lo reconoció: “Somos un desastre lidiando con el acoso” dijo en un mensaje a sus empleados este año. Sigue leyendo

¿Quién va a pagar la fiesta sin anuncios?

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“Esto de ver series en mitele y que te metan anuncios de por medio no mola nada” tuiteaba un educado espectador recientemente. No todos los que se encuentran un spot en una plataforma de televisión online son tan exquisitos al verbalizar su disgusto. Y eso que la proporción de publicidad de la televisión a la carta es muy inferior a la de la emisión convencional. Pero somos mucho más tolerantes con los anuncios de la televisión que con los que nos encontramos en internet.

Una parte de este rechazo se puede achacar a la manía que tenemos de pasear por internet como si lleváramos una pulserita de esas que te da derecho a consumir de todo sin sacar la cartera. Como no hemos pagado por la pulserita parece justo que tengamos que aguantar los anuncios pero no, tampoco a eso estamos dispuestos. El uso de bloqueadores de publicidad crece y hay estudios que los han encontrado en el 9% de los navegadores analizados. Las quejas de los usuarios de estos sistemas cuando se encuentran con una plataforma que los bloquea por utilizarlos son bastante menos amables que el tuitero con el que empezábamos este post. Sigue leyendo

Las audiencias que vienen

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“¿Y con esto voy a tener más audiencia?” Esta es la pregunta del millón que me hacen los responsables de los programas de televisión cuando les sugiero iniciativas que fomenten la interacción en las redes sociales. Y es normal. Los datos de Kantar Media son los que van a determinar si el programa continúa emitiéndose o no y hay muchas personas conteniendo el aliento cada mañana cuando se hacen públicos.
Mi respuesta habitual es “No tiene por qué”. Lo que hace a la audiencia decidirse es el contenido, no los concursos en Facebook. Pero hay varias razones que justifican hacer un esfuerzo por que la audiencia que ya tenemos sea lo más activa posible en sus redes sociales: Sigue leyendo