Si la audiencia no va al deporte, el deporte tendrá que ir a por la audiencia

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Leyendo el interesantísimo artículo de nuestra compañera Rebeca Garrobo (link) sobre Snapchat e Instagram, he decidido escribir sobre el uso que algunos canales tradicionales están haciendo de estas plataformas. Todas estas nuevas herramientas y oportunidades abren un nuevo mundo para los operadores tradicionales. Los grandes transatlánticos audiovisuales están virando hacia nuevas posiciones que les permita una mayor monetización, y en particular de los costosos derechos deportivos audiovisuales.

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Las plataformas digitales no son un cuento chino

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Sede de CCTV en Pekín

Digitalización es un concepto que en la industria audiovisual ya se encuentra totalmente superado, casi obsoleto, que incluso nos puede llegar a sonar arcaico.  Casi nadie recurre hoy en día a lo analógico, excepto algunas propuestas con cierto aire nostálgico, como por ejemplo las cámaras Lomo en el mundo fotográfico o el incremento de ventas de discos de vinilo en el entorno musical.

 

Si como ya se ha señalado en infinitas ocasiones, la digitalización ha tenido un impacto masivo sobre los procesos que componen la creación, producción y distribución de contenido audiovisual (incluso se ha considerado la mayor revolución desde la llegada del color), parecía que aún faltaba un último paso que cerrara el circulo dentro del mundo de la empresa audiovisual. Sigue leyendo

Los Juegos deciden rejuvenerse: nuevos contenidos, nuevas audiencias

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Rejuvenecer o morir. Es un tópico de lo más manido, pero parece que vuelve a repetirse una vez más. Después de lograr audiencias récord en las dos últimas ediciones de los Juegos Olímpicos y conseguir firmar importantes contratos con grandes corporaciones de todo el mundo (NBC en Estados Unidos, NHK en Japón, CCTV en China, Discovery en Europa…), el Comité Olímpico Internacional a través de su programa de reformas denominado Agenda 2020, ha decidido crear su propio canal OTT para la producción y distribución de contenidos.

Parece sorprendente que después de lo expuesto anteriormente alguien se lance a este nuevo reto. Así que la pregunta sería: ¿por qué crear un canal después de lo que indudablemente parece un éxito de audiencia y una fuente de ingresos extraordinaria?. La respuesta no tiene nada que ver con la producción tradicional de los Juegos Olímpicos, ni siquiera con la creación de documentales, perfiles o historias, ya que este mercado parece muy bien cubierto a día de hoy con los canales deportivos a nivel mundial. Sigue leyendo